Consultor

En la Europa occidental, por otra parte, el comercio disminuyó considerablemente y, por tanto, la actividad bancaria entró en una etapa de receso que, desde principios de la Edad Media, se prolongaría hasta bien entrado el siglo Xl, cuando las grandes ferias facilitaron e impulsaron el comercio.

Durante la Edad Media, la Iglesia—cuya influencia era tan poderosa en el mundo de la cristiandad de entonces—se constituyó en un serio obstáculo para el desarrollo de la actividad crediticia. Argüía que cargar intereses era un acto de usura, y que esta era pecado. Tal modo de pensar descansaba en la idea cristiana de que el hombre bueno ayuda a su prójimo sin querer sacar provecho. La precaria actividad bancaria de aquellos tiempos quedó, de hecho, en manos de los judíos prestamistas, quienes fueron los banqueros durante toda la primera etapa de la Edad Media y que más tarde, tras establecerse en Lombardia durante el siglo Xl, habrían de tener una especial intervención en los orígenes de la banca moderna, sobre todo en Venecia, Génova y Pisa.

Hacia el siglo XI florecieron las grandes ferias medievales, lo que significó un enorme impulso para el mecanismo del comercio. Las ferias no solo desarrollaron sistemas de financiamiento, sino que contaban con sus propios banqueros y con centros de transferencia y de compensación internacional para facilitar los pagos. Así, el principio del crédito fue ampliamente adoptado y, para finales del siglo XIV, el uso de las letras de cambio se había generalizado.

Todo esto obligó a buscar una solución al problema de la usura. La Iglesia, de manera conciliatoria, introdujo el concepto romano de interesse ("aquel que se encuentra entre"), que se refiere a la diferencia entre la cantidad adeudada bajo un contrato y la realmente pagada, por los daños que pudieran surgir de la negligencia de una de las partes. En lo sucesivo, el alquiler de dinero con fines lucrativos se empezó a ver como un interés compensatorio y legítimo. Desde entonces se empleo la palabra "interés", permitida por la Iglesia, en vez de "usura", condenada. Problema resuelto.

Ir al inicio de la página