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Todo proceso de impresión requiere del empleo del papel, pero las características de esa materia prima debe estar en correspondencia con los requerimientos del uso que se le dará al producto final. Teniendo en cuenta lo anterior, podemos agrupar los papeles en :
- Comercial.
- Fiduciario o de seguridad.


E1 papel comercial como norma es elaborado con pulpa de madera o de otros elementos, estando por su naturaleza compuesto de fibras cortas, que añaden determinada resistencia y porosidad al papel en dependencia de su uso, pero nunca para que sea sometido a constante manipulación ni que se le afecte por la acción de la humedad, y agentes químicos.

Este papel, por buena que sea su calidad, su textura y flexibilidad, difiere del papel fiduciario, esto puede apreciarse al tacto por personas acostumbradas a su manipulación, aunque 1ógicamente al público en general no les es fácil notar esta diferencia, salvo que el papel utilizado en la falsificación sea de muy mala calidad.


 E1 papel fiduciario o de seguridad, es el utilizado para la fabricación de billetes de banco, cheques de viajeros, acciones y otros documentos oficiales, y se elabora a partir de trapo limpio de algodón o lino, estando por su naturaleza constituido por fibras largas, lo que le imprime gran resistencia y elasticidad, adicionándosele en el proceso de fabricación sustancias que lo protejan de la acción de los factores climáticos, agentes químicos, y detergentes, de forma que su vida útil sea prolongada, no obstante lo intenso de su manipulación en las transacciones comerciales minoristas.

La características del papel fiduciario en aspectos relativos a su resistencia, a una manipulación intensa y al efecto de factores externos que puedan deteriorarlo, constituyen un elemento que dificulta la falsificación, ya que este tipo de papel solo puede ser adquirido por fabricantes autorizados de especies valoradas.

Otra característica del papel de seguridad es su baja fluorescencia bajo los rayos ultravioletas, cosa que no ocurre en la mayoría de los papeles comerciales por la presencia de rellenos, colorantes y blanqueadores ópticos (caolín, barita, etc.)

Una de las unidades de medida de la calidad del papel empleado en la fabricación de billetes de banco es de seguridad es la cantidad de dobleces promedio. A ese fin los fabricantes de papel efectúan pruebas (test) de su duración mediante equipos especiales que miden su resistencia al doblez o doblado, de donde surge la expresión numérica de su fuerza, denominada "dobleces promedio". Como una norma satisfactoria de un billete de banco puede aceptarse la de 3500 o más dobleces promedio, pero en algunas denominaciones de gran rotación es posible incrementar su resistencia que puede llegar a un máximo de 8000 dobleces a fin de alargar la vida útil del billete.

Al seleccionar el papel para fabricar billetes de banco, se debe tener en cuenta su resistencia y calidad para que tenga una vida útil prolongada, siendo usual un mínimo de 18 meses y un máximo de 8 años en uso diario, destacando que los billetes de mayor denominación por su menor circulación son más duraderos.

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